miércoles, 29 de junio de 2011

Vea: si no me conoce, no se dará usted el lujo de olvidarme.

lunes, 6 de junio de 2011

Para vestirte hoy.

Puedo acariciar tu voz, ser tu desierto
y mirarte horas enteras
Puedo acercarme a vos y no ser tan terco
Pisando la basura del puerto

Desde el mar no hay piedad si vos no te mojás
Se cansó la ansiedad, la pena y el dolor

Puedo desestructurar todo tu misterio
Pecando sin pensar en lo bueno
Amarrarme a tu sol, ser más sincero
En medio del calor de febrero

Y contar cada luz que nos hace temblar
Desnudar la canción para vestirte hoy

Puedo descontracturar todo tu veneno
Y hacerlo caracol en el suelo
No parar de festejar cada fragmento
y darme el gusto de que sea nuestro

Despertar en el mar y ser la espuma gris
Desnudar la canción para vestirte hoy.



Lisandro Aristimuño.

miércoles, 1 de junio de 2011

El flagelo del uso abusivo de la palabra "flagelo".

martes, 31 de mayo de 2011

BINAH.

No esperéis demasiado del fin del mundo.

Stanislaw J. Lec, Aforyzmy. Fraszki Kraków, Wydawnictwo Literackie, 1977, (“Mygli
Nieuczesane”)


Empezar la universidad dos años después del sesenta y ocho es como haber sido admitido en la Academia de Saint-Cyr en el noventa y tres. Uno tiene la impresión de haberse equivocado de año de nacimiento. Por lo demás, Jacopo Belbo, que tenía al menos quince años más que yo, me convenció más tarde de que eso es algo que sienten todas las generaciones.
Se nace siempre bajo el signo equivocado y vivir con dignidad significa corregir día a día el propio horóscopo.
Creo que llegamos a ser lo que nuestro padre nos ha enseñado en los ratos perdidos, cuando no se preocupaba por educarnos. Nos formamos con desechos de sabiduría.
Tenía diez años y quería que mis padres me abonasen a un semanario que publicaba las obras maestras de la literatura en historietas. No por tacañería, quizá desconfiase de los tebeos, mi padre trató de escurrir el bulto. “El objetivo de esta revista”, sentencié entonces, citando el lema de la serie, porque era un chico astuto y persuasivo, “consiste básicamente en educar entreteniendo.” --Mi padre, sin levantar la vista del periódico, dijo: “El objetivo de tu revista es el mismo del de todas las revistas, vender lo más posible.”

Aquel día empecé a volverme incrédulo.

Es decir, me arrepentí de haber sido crédulo. Había sido presa de una pasión mental. Tal es la credulidad.
No es que el incrédulo no deba creer en nada. No cree en todo. Cree en una cosa cada vez, y en una segunda cuando deriva de alguna manera de la primera. Avanza como un miope, es metódico, no aventura horizontes. Dos cosas no relacionadas entre sí, creer en las dos, y con la idea de que, en algún lugar, haya una tercera, oculta, que las vincula,
esto es la credulidad.
La incredulidad, lejos de excluir la curiosidad, la sostiene. Desconfiando de las cadenas de ideas, de las ideas amaba la polifonía. Basta con no creer en ellas para que dos ideas, ambas falsas, puedan chocar entre si creando un bello intervalo o un diabolus in música. No respetaba las ideas por las que otros apostaban la vida, pero dos o tres ideas que no respetaba podían formar una melodía. O un ritmo, preferentemente de jazz.(...)


"El Péndulo de Foucault" - Umberto Eco.

martes, 24 de mayo de 2011

Happy Birthday Mr. Tambourine!

Esta es una poesía que escribimos en conjunto, hace un tiempo, dos niños que se dejaron enamorar por la grandeza de un genio... La publico aquí, a modo de homenaje al Gran Bob Dylan, en su 70º aniversario!


Señor de los Tambores (cca. Agosto 2007).

Señor de los Tambores,
toca una canción para mi.
Canta y expresa lo mejor de ti
enséñame a vivir, a reír, a sentir.
Señor de los Tambores,
a quien nunca se creyó trovador
aquel que ni a fama, ni a dinero privilegió
y así aun, tantas cabezas revolucionó.
Señor de los Tambores,
soplando el viento en busca de una respuesta
manteniendo viva la generación de amor, paz y coraje
déjame entender ese simple pero profundo mensaje.
Señor de los Tambores,
que tan afablemente perseveró y triunfó
nunca se sintió abrumado ni vencido
y no necesitó más de una armónica para sentirse complacido.
Señor de los Tambores,
pocas veces reconocido como debería ser
tus contemporáneos no pudieron ver ni comprender
lo que la música te debe y te va a deber.
Señor de los Tambores,
ayúdame a entender, a soportar esta sociedad
estos tiempos modernos, gente tan difícil de saciar
y a unos años a los que parece imposible intentar cambiar.
Señor de los Tambores,
ejemplo de vida, arte y poesía
salvador ejemplar de pensamiento y conciencia
déjame, a través de tu melodía, ofrecerte mi compañía.
Señor de los Tambores, una vez mas
toca una canción para mi.

Yan & Juampi.

domingo, 22 de mayo de 2011

Vamos a ver cómo es...

Así con todo.
Y al escuchar un disco.
Lo mismo con el zapping radial.
Si hace zapping, va hasta el último canal y comienza a bajar.
En los almuerzos o cenas comienza por el postre.
Al comenzar un libro, lee siempre primero el último capítulo.
Estudia las materias desde la última unidad a la primera.
Hojea las revistas de atrás hacia adelante.
Escribe los cuadernos de atrás hacia adelante.
Su narradora hace todo al revés.



También escribió esta nota de arriba a abajo, con la única finalidad de que vean como es vivir al revés, por unos minutos.
Ahora pueden leerla como realmente es, de abajo hacia arriba. O al revés.


Y.

domingo, 15 de mayo de 2011

Tranvía.

Tal vez fue en Villa Urquiza. Manuel Mandeb venía vaya a saber de dónde. En cierto momento, al llegar a un empedrado se encontró con los rieles del antiguo tranvía.
No es posible saber qué silogismos se trenzaron en su cabeza. El caso es que se detuvo en una esquina y se puso a esperar.
Ya era tarde. Pasaron horas. Un paseante curioso se le acercó.
—Lo veo desorientado ¿Puedo ayudarlo?
—No, gracias. Estoy esperando el tranvía.
El hombre le informó que hacía muchos años que ya no pasaban tranvías por allí.
—No importa. Esperaré.
Cada tanto se asomaba hasta el medio de la calle y un poco agachado escudriñaba el horizonte.
A veces caminaba algunos metros por la calle lateral, hasta que súbitamente volvía corriendo a la esquina, temeroso de que el tranvía apareciera justo en medio de sus modestas excursiones.
Más tarde, recordó que en este mundo las cosas se demoran cuando perciben que son esperadas. Resolvió ejercer el disimulo mirando en todas direcciones menos en aquella por la que podría aparecer el tranvía.
Llegó el amanecer. Vecinos madrugadores le sugirieron la conveniencia de tomar el colectivo 107 pero Mandeb ya había tomado una decisión.
Durante la mañana, hizo algunas amistades ocasionales. El tránsito era un poco más denso, lo que lo obligaba a prestar más atención.
Llegó la tarde y otra vez la noche. En verdad pasaron muchos días. Por momentos Manuel Mandeb sentía que su fe se quebrantaba. Muchas veces sintió la tentación de optar por otros medios de transporte que se le ofrecían seguros, concretos, convincentes. Pero él esperaba el tranvía.
Las gentes del lugar le cobraron cierta simpatía y le convidaban pan y vino. En cierta ocasión fue a comprar cigarrillos y al volver pensó que tal vez en su ausencia el tranvía había pasado. Algunas personas le aseguraron que no, pero un hombre que espera tranvías no confía en nadie.
A veces se engañaba con luces prometedoras que finalmente eran el desengaño de un camión. A veces sentía que el momento estaba cerca y hasta llegaba a contar las monedas.
Nadie puede saber cuándo sucedió. Pero una noche, en el fondo de la calle apareció una luciérnaga. Y luego se oyó un llanto mecánico. Poco después, amarillo y reluciente, un hermoso tranvía se detuvo frente a Manuel Mandeb. Desde el interior, un guarda fantasmagórico lo miró como convidándolo.
Mandeb permaneció quieto unos instantes y luego, sin decir nada, se alejó caminando lentamente. Un rato más tarde subió en un taxi y con voz firme ordenó:
—Artigas y Aranguren.


"El libro del fantasma" - Alejandro Dolina.

miércoles, 11 de mayo de 2011

Ventana sobre una mujer / 3.


Nadie podrá matar aquel tiempo, nadie nunca podrá: ni siquiera nosotros.
Digo: mientras estés, donde estés, o mientras esté yo.
Dice el almanaque que aquel tiempo, aquel tiempito, ya no es; pero esta noche mi cuerpo desnudo te está transpirando.


Eduardo Galeano.

lunes, 2 de mayo de 2011

Nota mental.

Recuérdenme que nunca más me deje ser.

sábado, 30 de abril de 2011

Gracias, Ernesto!

"Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte". (Diálogos con Jorge Luis Borges)

Ernesto Sábato (Junio, 1911 - Abril, 2011)

martes, 26 de abril de 2011

I dare you.

"Felicidad en estado puro, brutal, natural, volcánico, ¡qué gozada! Era lo mejor del mundo... Mejor que la droga, mejor que la heroína, mejor que la coca, chutes, porros, hachís, rallas, petas, hierba, marihuana, cannabis, canutos, anfetas, tripis, ácidos, lsd, éxtasis... Mejor que el sexo, que una felación, que un 69, que una orgía, una paja, el sexo tántrico, el kamasutra, las bolas chinas... Mejor que la nocilla y los batidos de plátano... Mejor que la trilogía de George Lucas, que la serie completa de los Teleñecos, que el fin del Milenium... Mejor que los andares de Ally Mcbeal, Marilyn, la Pitufina, Lara Croft, Naomi Campbell y el lunar de Cindy Crawford... Mejor que el pequeño paso de Amstrong sobre la Luna, el Space Mountain, Papa Noel, la fortuna de Bill Gates, las malas experiencias cercanas a la muerte, la resurrección de Lázaro, todos los chutes de testosterona de Schwarzenegger, el colágenos de los labios de Pamela Anderson, mejor que los excesos de Morrison... Mejor que la libertad... Mejor que la vida".


lunes, 25 de abril de 2011

Revolucione.

La dueña de este blog pide disculpas por las contradicciones que conllevan los últimos posteos, y deja el siguiente mensaje:
contradígase, cambie, revolucione.
Aquel que se contradice ha cambiado de parecer. Cambiar es crecer. Cambiar es revolucionar. Revolucionar es no dejar de vivir.
¡Demuestre que está vivo!


Y.

sábado, 23 de abril de 2011

Haga lo que quiera.

Esto de echarlo una vez, pedirle que se vaya, y pedirle que venga, o que regrese, o que vuelva, no concuerda.
Dicen que el camino del regreso es el único imposible: nunca se vuelve al mismo lugar. Tampoco se recuerdan las cosas tal cual fueron.
Uno no puede cantar la misma canción dos veces del mismo modo.
Ya no le pido nada, ni tan siquiera que sea el recuerdo, el imaginario, la voz, el anhelo, la angustia por lo que no será.
Dejo a su dicha el camino del libre albedrío: haga lo que quiera.


Y.

miércoles, 20 de abril de 2011

Vení.


Vení que te espero. Pero vení vos, no esas letritas en el camino...

Y.


lunes, 11 de abril de 2011

¡Que viva la Revolución!


Pena me dio no verte,
sacarle la soga a la muerte,
sin piedad y sin razón
han destrozado la ilusión
de toda la gente que vive sola
atada a un cruel destino.
Si no hay camino por recorrer
cerrar los ojos es perder.
(Y una vez más es así)
Sigo creyendo en sueños,
que los días no tienen dueño
y que hay verdad y que hay amor.
Cerrar los ojos es perder.
Frío de la noche,
no hay nombre para este dolor.
Cielo de mis noches,
que viva la revolución!

domingo, 27 de marzo de 2011

Por favor, váyase.

Había esperado unas dos horas hasta que sonó el teléfono.

Si bien sabe cuánto me irrita esperar, no tuvo que escuchar quejas aquella noche.

Pensé que se había ido, diciendo no sé qué cosa, o talvez yo había soñado, o me había parecido que usted se iba, y no podía distinguir si había algo realmente que separara la luz de la mañana de su cara.

Quizás fue cierto, porque, ahora que recuerdo bien, yo lo miraba entre dormida y de reojo, creo que lo escuchaba hablar, no sé si renegaba o me estaba diciendo alguna cosa, pero una vez que intercambiamos los roles, usted dijo algo como que no hacía bien mi papel, mientras me tocaba y pensaba en vaya uno a saber qué cosa, porque sonrió con la mirada perdida, y yo tuve tiempo de sacarle una foto en mi cabeza.

Le confieso, casi con vergüenza, que me gusta esto de congelar los momentos, usted sabe, eso de tocarlo cuando el amanecer se hace cómplice de nuestras miradas, de respirar su aliento en las penumbras, de cómo sus manos comienzan a bajar por mi espalda.

Los dos conocemos demasiado ese juego como para creer en él, sin embargo, seguimos dejando que nuestras piernas duerman enroscadas, que sus labios rocen mi cintura.

Es preciso que me abandone. Creo que escoger el silencio en lugar de dibujarlo todo con palabras haría que usted resbale al olvido, en lugar de interrogarme.

Yo sé que su esfuerzo por hacerme reír es compensado por lo poco que le cuesta besarme, y lo bien que lo hace, pero me parece mejor que se retire, y que deje todo como está: el dibujo de las sábanas sin cambiar, sus pies jugando con los míos, el calor de su respiración entrecortada sobre mis hombros, sus ojos entreabiertos, sus dedos perdiéndose en mi pelo.

A lo mejor es por todo eso que prefiero que se vaya, usted sabe que elijo mis propios sueños, donde nunca jamás a nadie se le ocurriría abandonarme.

Me da gracia, porque me creo capaz de admitir que todo esto es hermoso, y que mañana, a eso de las tres, usted saldrá a mi encuentro, pasará a buscarme por el lugar de siempre, para ir por caminos inventados, bajo las luces menos pensadas, en el amanecer que otra vez nos envuelve.

Pero antes que eso suceda, le pido por favor, váyase.


Y.

lunes, 21 de marzo de 2011

A su amor, allí.


Cuatro pasos hacia atrás,
y él se encontró ya sin sonido...
y hay otros golpes de sus pies...
sobre la arena,
que huele a madre.
Mientras que desde un hangar,
cae luz que tragará,
y no hablará.
Como no puedes saltar la pared,
y así regresar,
a su amor, allí...
Lejos, todo encaja mal...
la ciudad quedó marchita,
la gente ya se cansó de golpear y golpear...
Inmutable en el reloj,
un adiós,
y un beso al fin en el andén...
Como no puedes saltar la pared,
y así regresar,
a su amor, allí...
a su amor, allí...
Nena,
que temprano estás...
buscando un abrigo,
¿quién te lo dará?
solo escucha la canción,
desde el rumor...
Cuatro pasos hacia atrás,
y él se encontró ya sin sonido...
y hay otros golpes de sus pies...
sobre la arena,
que huele a madre.
Desnucado el oficial,
disparó...
y alguien cae,
y yo no soy...
Como no puedes saltar la pared,
y así regresar,
a su amor, allí...
a su amor, allí...
Nena,
que temprano estás...
buscando un abrigo,
¿quién te lo dará?
solo escucha la canción,
desde el rumor...

L.A.S.

¡hola otoño! te veo en las hojas...

miércoles, 9 de marzo de 2011

la libertad en un collage.


"Quien no está preso de la necesidad, está preso del miedo: unos no duermen por la ansiedad de tener las cosas que no tienen, y otros no duermen por el pánico de perder las cosas que tienen".

E.G.

martes, 1 de marzo de 2011


"cada segundo así
es egoísmo puro,
tu sombra lejos de mí.

las hojas y el otoño
parados frente a mí
son como gotas gigantes.

no puedo ser ni atardecer
sin verme en vos
sin encontrarme, sin encontrarte".

miércoles, 23 de febrero de 2011


un suspiro confitado, ambos decididos a olvidarlo todo.